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El fracaso matrimonial
no es sinónimo de nulidad, recuerda un canonista.
Fuente: Revista "Palabra", marzo de
2004, pág. 15
Con motivo de la solemne inauguración del
Año Judicial, el nuevo Decano de la Rota Romana, acompañado
por los jueces, promotores de justicia, defensores del vínculo,
oficiales y abogados de este organismo, se trasladaron desde el Palacio
de la Cancillería, su sede habitual, hasta el Palacio Apostólico,
para participar en el tradicional encuentro con el Supremo Legislador
de la Iglesia, el Santo Padre.
Es habitual que el Papa ofrezca unas reflexiones a
quienes trabajan en dicho Tribunal sobre los aspectos fundamentales
del matrimonio: su índole natural, indisolubilidad, dignidad
sacramenta1. En el discurso de este año, Juan Pablo II afrontó
el favor iuris del que goza el matrimonio, es decir, la presunción
de su validez mientras no se demuestre lo contrario.
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El Papa escuchando una alocución
e n la Rota Romana |
Monseñor Stankiewicz
Hemos entrevistado al nuevo Decano de la Rota Romana,
Monseñor Antoni Stankiewicz, de origen polaco, prelado
auditor del Tribunal desde 1978. Acaba de suceder a Monseñor
Raffaello Funghini, que desde hace pocos meses es el Presidente
del Tribunal de segunda instancia del Estado de la Ciudad del
Vaticano.
- En su discurso
anual el Santo Padre se refirió a un problema muy difundido
actualmente, el de quien presupone la invalidez matrimonial
por el hecho de que fracase la vida conyugal. ¿Qué
podría comentar al respecto?
-Hablando del favor matrimonii, el Santo
Padre ha rechazado como errónea la tesis según la cual
el fracaso del matrimonio debería hacer presumir su nulidad
genética. Este planteamiento, según el Papa, induce
a la búsqueda instrumental de los capítulos de nulidad
para justificar el pronunciamiento judicial basado únicamente
en el hecho del fracaso matrimonial. Sin embargo, la declaración
de nulidad presupone la existencia de la incapacidad original o del
defecto esencial del consentimiento de uno de los futuros esposos
en el momento de la celebración del matrimonio.
- ¿Cómo
evitar los matrimonios nulos?
-Para prevenir los fracasos de los matrimonios a causa
de su verdadera nulidad, Juan Pablo II ha exhortado a los párrocos
y a sus colaboradores a que en la preparación de los novios
al matrimonio verifiquen con más seriedad la existencia de
los requisitos necesarios para casarse, especialmente los que se refieren
a su consentimiento y a las disposiciones reales para el matrimonio.
Las investigaciones prematrimoniales, según el Papa, no deben
quedarse en el nivel de una práctica exclusivamente burocrática
para la admisión a las nupcias.
-¿Aludió
el Santo Padre a la conveniencia de no celebrar matrimonios en algún
caso?
-Sí, el Papa expuso el caso de que se niegue
acceder al matrimonio, siempre que el pastor de almas compruebe que
los futuros esposos dan muestras de querer rechazar claramente lo
que la Iglesia pretende realizar cuando se celebra el matrimonio entre
bautizados. Esto se da cuando los que se van a casar no quieren comprometer
en su con- sentimiento conyugal irrevocable toda su vida en un amor
indisoluble, abierto a la procreación y a la fidelidad.
-¿Cuáles
son las funciones propias de la Rota Romana?
-Hace de instancia superior para toda la Iglesia en
grado de apelación ante la Sede Apostólica; provee a
la unidad de la jurisprudencia y a través de sus sentencias
ayuda a los tribunales de grado inferior, siendo de este modo un punto
de referencia obligado. Todas sus decisiones son colegiales.
Causas examinadas
-¿Cuántas
causas examina aproximadamente cada año el Tribunal?
-Con los últimos datos en la mano, puedo afirmar
que a lo largo del año judicial 2003 se examinaron 1.618 causas
en el Tribunal de la Rota Romana.
-¿Y cuáles
son las principales causas de nulidad?
-Entre los principales "capítulos de nulidad"
son cada vez más frecuentes el de la incapacidad psíquica
de una de las partes; siguen los capítulos sobre la simulación
total o parcial y los vicios de consentimiento, especialmente la coacción
y el dolo.