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Informe anual de libertad religiosa de
2005
Artículo relacionado:
Informe anual de 2005
sobre la libertad religiosa en el mundo,
emitido por el Departamento de Estado de Estados Unidos.
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de 2004 sobre el estado de la libertad religiosa en el mundo,
y
Los cristianos sufren persecución
religiosa en numerosos países.
El 11 de mayo la Comisión para
la Libertad Religiosa Internacional de Estados Unidos
(USCIRF) presentaba su informe anual sobre libertad religiosa.
Junto con el informe, la comisión anunciaba sus recomendaciones
a la secretaria de estado, Condoleezza Rice, sobre «los
países de especial preocupación». La USCIRF
se estableció bajo la Ley de Libertad Religiosa Internacional
y está compuesta por 10 miembros. No es parte del Departamento
de Estado y es independiente del brazo ejecutivo del gobierno.
Países de especial preocupación
Este año la comisión ha añadido
Uzbekistán a la lista de los países de especial
preocupación. Esta lista se compone de los países
cuyos gobiernos «están implicados en o toleran violaciones
sistemáticas y graves del derecho universal de
libertad de religión o creencia», explicaba
la comisión. Otro cambio de este año ha sido la
retirada de la India de la lista. Continúan en la lista
otros países, como Birmania, Corea del Norte, Eritrea,
Irán, Pakistán, China, Arabia Saudí, Sudán,
Turkmenistán o Vietnam.
Tras las recomendaciones de la comisión,
es tarea del secretario de estado designar qué países
son formalmente incluidos en la lista de los países de
especial preocupación. En septiembre de 2004, el entonces
secretario de estado Colin Powell volvió a señalar
a Birmania, China, Irán, Corea del Norte y Sudán
como países de especial preocupación. Y por primera
vez, Powell señaló como países de especial
preocupación a Arabia Saudí, Vietnam y Eritrea.
Además de pedir que la nueva secretaria de estado, Rice,
volviera a señalar a los ocho países nombrados el
pasado año como países de especial preocupación,
la comisión explicó por qué pide que se añadan
Pakistán, Turkmenistán y Uzbekistán.
En Pakistán, el gobierno
no ha dado una respuesta adecuada a la violencia llevada a cabo
por los militantes musulmanes sunníes contra otros creyentes,
explicaba la comisión. Además, hay problemas con
la legislación discriminatoria y las acusaciones por falsa
blasfemia. Y además, hasta ahora, «los esfuerzos
tardíos por contener el extremismo a través de la
reforma de las miles de escuelas religiosas islámicas parecen
haber tenido poco efecto».
En Turkmenistán, la comisión
sostenía que el «control absoluto» del presidente
Saparmurat Niyazov sobre la sociedad vuelve imposible cualquier
actividad religiosa independiente. Y el presidente «está
imponiendo también un culto cada vez más opresivo
a su personalidad en todos los aspectos de la vida pública
del país».
Una restrictiva ley de religión «limita
gravemente la capacidad de actuar de las comunidades religiosas
en Uzbekistán», observaba la comisión.
El gobierno impone estrictos controles sobre la forma en que se
practica la fe islámica. Esto ha llevado al encarcelamiento
de miles de personas en los últimos años, a muchas
de las cuales se les ha negado el derecho al debido proceso, según
la comisión.
Lista de observación
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San Agustín.
Catedral de Las Palmas
de Gran Canaria (España) |
La comisión tiene una lista de
países en observación. Las violaciones
de la libertad religiosa en estas naciones son serias,
pero no lo suficientemente para incluirlas en la lista de países
de especial preocupación. Bielorrusia, Cuba, Egipto, Indonesia
y Nigeria continúan en la lista de observación desde
el año pasado, con el añadido de Bangladesh. Por
su parte, Laos y Georgia han sido borrados, a pesar de que la
comisión declaró que persiste la preocupación
sobre la libertad religiosa en ambos países. Asimismo,
la comisión afirmó que se supervisan con detenimiento
las situaciones en Afganistán, India, Irak y Rusia.
En Bielorrusia, la comisión
comentaba que las autoridades insisten en hacer cumplir la dura
ley del 2002 sobre religión. Esto crea «calculados
y graves obstáculos regulatorios y restricciones burocráticas
y legales a las actividades de muchas comunidades religiosas».
La creencia y práctica religiosa siguen
estando firmemente controladas en Cuba. Además,
la libertad religiosa también se ve afectada por las medidas
enérgicas del gobierno contra la democracia y los activistas
a favor de la libertad de expresión.
En su visita a Egipto el año
pasado, la comisión «encontró que siguen extendidos
los graves problemas de la discriminación, la intolerancia,
y las violaciones de otros derechos humanos contra miembros de
las religiones minoritarias, incluyendo a los musulmanes inconformes».
En cuanto a Indonesia, la comisión
afirmó que aunque la situación ha mejorado desde
el 2002, continúa la preocupación sobre la violencia
sectaria y, por parte del gobierno, su «incapacidad o falta
de voluntad para contener a quienes se consideran responsables».
Mientras, en Nigeria, el gobierno tampoco ha sido capaz de dar
una respuesta adecuada a los persistentes y violentos conflictos
locales de raíz religiosa. Además, continúan
los problemas que tienen que ver con la ampliación de la
ley islámica en los códigos penales de algunos de
los estados nigerianos del norte, y la discriminación contra
las comunidades minoritarias de cristianos y musulmanes.
En cuanto a la petición de añadir
Bangladesh a la lista de observación,
la comisión indicaba que «está preocupada
porque las instituciones democráticas y las garantías
constitucionales de libertad de religión están amenazadas
por el extremismo religioso y por la inestabilidad política
crónica del país». Los problemas incluyen
ataques de militantes islámicos a políticos y miembros
de las minorías religiosas.
En cuanto a Rusia, la comisión
declaraba que la situación de la libertad religiosa «se
ha deteriorado en los últimos años». Los motivos
de preocupación van desde un creciente autoritarismo del
gobierno, hasta el tratamiento de favor a la Iglesia Ortodoxa
Rusa, los obstáculos a algunos grupos para que se registren
y tengan una práctica libre, y actos de antisemitismo.
Progresos positivos
No todo es negativo, sin embargo. El informe comentaba
que las elecciones de mayo de 2004 en la India
contemplaron la derrota del Partido Bharatiya Janata en el poder.
Este partido estaba asociado con un grupo de organizaciones hindúes
extremistas y nacionalistas implicadas en la creciente violencia
contra las minorías religiosas.
El nuevo gobierno, observaba la comisión,
ha prometido rechazar cualquier clase de intolerancia religiosa
y hacer volver al país a sus tradiciones pluralistas. Quedan
algunos elementos de preocupación, sin embargo, y el informe
observa que siguen los ataques contra las iglesias cristianas
y los cristianos, en gran parte sin una adecuada reacción
de las autoridades.
Laos, explicaba el informe, ha
respondido a las preocupaciones sobre libertad religiosa y ha
reabierto la mayoría de sus iglesias cerradas, junto con
la puesta en libertad de casi todos los presos por motivos religiosos.
Además, se han denunciado públicamente las campañas
oficiales para forzar a renunciar a la fe.
En Georgia ha habido una notable
disminución en el número de incidentes de violencia
contra las comunidades religiosas minoritarias desde la caída
del gobierno Shevardnadze a últimos del 2003. Asimismo,
la comisión elogió la condena en enero de 2005 de
dos de los líderes de estos ataques.
Constituciones e Islam
El informe también tiene una sección
sobre la situación en Irak. La comisión
expresaba su preocupación porque los continuos ataques
violentos representan «un esfuerzo concertado para instigar
a un conflicto religioso entre los musulmanes y entre los musulmanes
y las comunidades cristianas en Irak».
El informe urgía a que las instituciones
y leyes irakíes, especialmente el borrador de una constitución
permanente, incorporen las garantías de derechos humanos,
incluyendo el derecho de toda persona a la libertad de pensamiento,
conciencia, y religión o creencia. «Tal acción
no minaría el deseo justificable de Irak de asegurar un
proceso independiente de elaboración de la constitución,
sino que más bien infundiría el proceso, así
como a los partidos implicados, de una clara comprensión
de las obligaciones internacionales en cuanto a unos estándares
mínimos de derechos humanos», sostenía la
comisión.
Además de Irak, otros países
musulmanes están dando pasos en cuanto a su marco
constitucional. En el 2004, Afganistán adoptó una
nueva constitución. Y en Sudán, se espera una nueva
constitución interina como parte del acuerdo de paz entre
el gobierno y el Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés.
Para proporcionar más información
sobre la situación del mundo islámico, la comisión
hizo un examen de los textos constitucionales
de 44 países musulmanes, hecho público en marzo
del 2005. El estudio encontró que, aunque los países
revisados comparten el común denominador de tener una población
mayoritariamente musulmana, hay un amplio abanico de acuerdos
constitucionales.
Las estructuras políticas van de repúblicas
con el Islam como religión oficial del estado, hasta estados
seculares con una estricta separación entre religión
y estado. De hecho, más de la mitad de la población
musulmana del mundo, que la comisión ha estimado en unos
1.300 millones, vive en países que o no son repúblicas
islámicas o no han declarado el Islam como religión
de estado. El estudio encontró una amplia diversidad en
el papel del Islam y las garantías para los derechos humanos,
incluso en países donde el Islam es la religión
del estado. Además, algunas constituciones de países
predominantemente musulmanes incorporan o hacen referencia a las
normas internacionales de derechos humanos.
«Cuando se respeta, la libertad de religión
y creencias es una de las piedras angulares de las sociedades
estables, democráticas y productivas», observaba
el informe. Ésta es una meta que todavía se tiene
que alcanzar en muchos países.
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