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La amenaza del fundamentalismo islámico
a la libertad religiosa
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la irreverencia a la persecución,
y también Informe
Anual sobre Libertad Religiosa Internacional 2005.
Publicamos la entrevista realizada por el
diario Avvenire al profesor Robert Royal. El profesor Royal es
presidente del Instituto Fe y Razón, con sede en Washington
DC.
-Profesor Royal,
¿qué reacciones provoca cuando habla de «mártires»
a un público contemporáneo?
- Es un concepto difícil de entender, incluso
para los católicos. Se piensa que es algo que podía
ocurrir sólo en tiempos de los primeros cristianos, dentro
del Coliseo, y que ya no sucede. Pero en cifras nunca el martirio
ha sido tan actual.
-¿Qué
lo hace posible hoy?
- En mi libro apuntaba hacia la naturaleza ideológica
del siglo recién concluido. Pero últimamente he
notado una tendencia preocupante que tal vez dentro de algún
año será clara en toda su gravedad. Es el resentimiento
de muchos fundamentalistas musulmanes respecto a los occidentales
y la facilidad con la que es instrumentalizado por líderes
y regímenes radicales.
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Concatedral de Santa María.
Guadalajara (España) |
-¿Podría
poner un ejemplo?
- Obsérvese la propia Turquía. Siempre
ha sido peligrosa para los sacerdotes católicos. Aunque
se define un régimen secular, de hecho la tolerancia respecto
a los cristianos es muy baja. Por lo tanto no me sorprende que
Turquía haya sido escenario del asesinato del padre Santoro.
Pero este caso muestra el tipo de degeneración de acontecimientos
que podríamos seguir viendo en el futuro próximo,
a causa de la creciente tensión entre Oriente y Occidente.
Revela que hay muchos fanáticos, en este caso musulmanes,
dispuestos a recurrir a la violencia a la mínima provocación.
-¿A cuándo
se remonta esta tensión? ¿Precede al 11-S y a la
invasión de Irak?
- En mi opinión sí. Un ejemplo claro
es el asesinato de John Joseph, obispo de Faisalabad, en Pakistán,
muerto en circunstancias misteriosas en mayo de 1997, que refleja
una modalidad que se está representando con frecuencia.
Esto es, un régimen que hace casi imposible para los no
musulmanes encontrar trabajo o participar en la vida pública
y de hecho crea un clima en el que su persecución es legítima.
Es una forma de islamización forzada, de campaña
por la «pureza religiosa» común ya en muchos
países musulmanes. No todos los estudiosos del Corán
o los religiosos musulmanes la justifican, pero la presión
de los fundamentalistas se hace cada vez más fuerte. Piénsese
que algunos países musulmanes hasta han pedido formalmente
a las Naciones Unidas que se prohíba el uso mismo de la
palabra «islamización» por parte de grupos
para la defensa de los derechos humanos.
-¿Cuáles
son los países donde los cristianos corren más riesgo?
-: Uno es ciertamente Arabia Saudita, que tiene
aún mayor rigidez que Pakistán. Ahí cualquier
expresión pública de fe cristiana está prohibida
y en teoría se puede ser arrestado por orar en la propia
casa. Cuando los americanos estuvieron en Arabia Saudita durante
la primera guerra del Golfo, por ejemplo, se les ordenó
que no rezaran antes de las batallas. Y allí, como en casi
cualquier parte del mundo musulmán, a un musulmán
que se convierta al cristianismo se le puede castigar con la muerte.
Pero los derechos de los cristianos son violados regularmente
y por ley en Kuwait, Qatar, Omán, Emiratos Árabes
y Turquía. Y las cosas están empeorando. Veo, por
ejemplo, explosiones de violencia anticristiana también
en Egipto, además de, naturalmente, en Irak.
-¿Entonces
cree que en los próximos años el martirio de cristianos
ocurrirá más en el mundo árabe-musulmán?
- También están China y Corea del
Norte, y existen amenazas en los mismos países occidentales.
En muchos países europeos asistimos en efecto al nacimiento
de movimientos anticristianos y antirreligiosos que pueden ser
muy violentos. Y no se puede olvidar que en el mundo islámico
surgen continuamente también oportunidades de diálogo.
Pero es un diálogo muy difícil, que choca constantemente
con la voluntad de los regímenes de explotar cualquier
ocasión para empujar a las masas a la violencia anti-occidental.
-¿Considera
que el odio en estos países se dirige a los cristianos
en cuanto tales o como occidentales?
- En muchos países del mundo islámico
esta distinción no existe. El sentimiento anti-occidental
se extiende a americanos y europeos, judíos y cristianos.
A los religiosos como el padre Santoro se les ve como representantes
de los gobiernos occidentales, de igual forma que en el mundo
islámico religión y política son la misma
cosa. Es un odio que nace de un sentimiento de profunda humillación
que hunde sus raíces en la historia del siglo pasado, a
partir de la primera guerra mundial. Pero ahora el resentimiento
es punzante. Naturalmente hay muchas razones para reflexionar
sobre el comportamiento de Occidente respecto de Oriente Medio,
pero la diferencia es que los cristianos están dispuestos
al diálogo, mientras que en muchos países islámicos
el clima está demasiado envenenado como para permitir una
confrontación honesta y en igualdad. Basta con decir que
si bien es verdad que las viñetas sobre Mahoma son blasfemas
para un musulmán, las caricaturas y los artículos
anti-cristianos y anti-judíos están a la orden del
día en los diarios árabes, pero muy pocos están
dispuestos a reconocerlo.
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