Bienvenido a Iuscanonicum, el sitio de derecho canónico

El delito canónico de simoníaEl Diccionario de la Real Academia Española define la simonía como la “compra o venta deliberada de cosas espirituales, como los sacramentos y sacramentales, o temporales inseparablemente anejas a las espirituales, como las prebendas y beneficios eclesiásticos”.

Desde los tiempos apostólicos, la Iglesia intenta evitar el comercio con los bienes espirituales. Como demuestra la historia, esta ha sido una de las batallas jurídicas en la que más se han empeñado las autoridades eclesiásticas. Santo Tomás de Aquino dedica una Cuestión de la Suma Teológica a la valoración moral de la simonía (Summa Theologica, Pars II-IIae, q. 100). Esta constante lucha se debe a que esta conducta atenta contra el mandato del Señor (“gratis habéis recibido, dad gratis”: Mt 10, 8). El simoníaco pretende hacerse dueño de los bienes espirituales. Además de que el que pidiera dinero por un sacramento, defrauda a los fieles que legítimamente piden bienes espirituales a los pastores y que necesitan de la gracia.

Las irregularidades e impedimentos en el sacramento del Orden sagradoCon el fin de salvaguardar la reverencia debida a los ministerios sagrados y la dignidad de los propios ministros, el Derecho de la Iglesia estableció desde antiguo una serie de prohibiciones, basadas en circunstancias objetivas de la persona del ordenando, que impide la recepción de las órdenes sagradas o su lícito ejercicio.

De acuerdo con el canon 1040:

Canon 1040: Quedan excluidos de la recepción de las órdenes quienes estén afectados por algún impedimento, tanto perpetuo, que recibe el nombre de irregularidad, como simple; no se contrae ningún otro impedimento fuera de los que se enumeran en los cánones que siguen.

El sujeto del sacramento del orden sagradoPor derecho divino el sujeto de la ordenación es solo el varón bautizado, tal y como ha reiterado el magisterio reciente, que afirma además que se trata de una doctrina que ha de considerarse como definitiva. Esta doctrina fue declarada en la Carta Apostólica Ordinatio sacerdotalis, de San Juan Pablo II, de 22-V-1994. La Nota Sobre el valor de la doctrina contenida en la Carta Apostólica Ordinatio Sacerdotalis de la Congregación para la Doctrina de la Fe de 28 de octubre de 1995 recuerda que esta doctrina debe ser tenida por definitiva.

Se debe recordar que el decreto general de 19 de diciembre de 2007 introdujo el delito de atentado de ordenación sacerdotal de una mujer, castigado con excomunión latae sententiae reservada a la Santa Sede. Las Modificaciones a las Normas de los delitos más graves de 2010 lo consideran además uno de los delitos más graves.

El delito de violación del sigilo de la confesión sacramentalLa Iglesia considera que la santidad del sacramento de la confesión lleva anejo un estricto secreto de lo tratado entre el confesor y el penitente, que se suele llamar sigilo sacramental, del término latino sigillum, sello. Como recuerda la Penitenciaría Apostólica, «el inviolable secreto de la Confesión proviene directamente del derecho divino revelado y hunde sus raíces en la misma naturaleza del sacramento, hasta el punto de no admitir excepción alguna en el ámbito eclesial ni, mucho menos, en el civil»: Nota de la Penitenciaría Apostólica sobre la importancia del foro interno y la inviolabilidad del sigilo sacramental de 29 de junio de 2019, n. 1.

Por ello la Iglesia católica ha protegido desde antiguo el sigilo sacramental con un delito canónico que lleva anejas las máximas penas.

Cinco grandes mentiras sobre las inmatriculaciones de la IglesiaSorprende a veces observar cómo en España, cada cierto tiempo, algunos partidos y medios de comunicación vinculados a la izquierda insisten en sacar a la luz temas que, por desconocimiento del público en general, suelen resultar de extrema utilidad para determinados fines políticos.

En las últimas semanas, la Iglesia y sus inmatriculaciones han vuelto a recabar titulares de lo más variado, arrojando, una vez más, serias dudas sobre su legalidad, lo cual es un despropósito. A continuación, desmontaremos las cinco grandes mentiras y falsedades que giran en torno a esta materia.

Iuscanonicum - Derecho Canónico en la web  Avisos legales